domingo, 14 de octubre de 2012

Libre <> Gratis



Una de las preguntas que muchos nos hacemos sobre como solventar gastos de producción de cualquier tipo de obra (musical, teatral, cinematográfica, software, hardware), más precisamente cuando hablamos de copyleft o Creative Commons, parece haber encontrado respuesta. Y la respuesta, señores, la encontraron los mismos creadores, en quienes prevaleció el espíritu de hacer conocidas y accesibles sus obras a todos, buscando una forma creativa de “trascender”.
Recuerdo haber escuchado una entrevista a Richard Stallman dónde le preguntaban de qué vivía? Y no era precisamente por la venta privativa de su código, sino de principalmente como “asesor”, y quién se atreve a negar que este hombre no ha quedado en la historia para siempre.
Pensaba en nuestra forma de aprender: vamos observando casos reales, ejemplos de cosas ya aprendidas e inventadas, luego las reformamos, modificamos, adaptamos… y entonces, estos sería plagio? Deduzco con esto, que el copyright, atenta con nuestra propia naturaleza,
Pero volviendo, al tema del rédito económico, han surgido redes sociales que buscan financiamiento para emprendimientos de todo tipo a través de la colaboración en red, con miembros que aportan desde lo económico, desde lo operativo y que funcionan a la vez como medios de difusión. Finalmente en base a lo aportado, vendrá aparejado el correspondiente beneficio (no exclusivamente en forma monetaria). Este tipo de financiamiento se lo llama “crowdfunding”.
La red Goteo, por citar una de tantas, adhiere a este concepto, y su filosofía se ocupa de “impulsar el desarrollo autónomo de iniciativas, creativas e innovadoras, que contribuyan al desarrollo del procomún, el conocimiento libre y/o el código abierto”. 
Lo más significativo es la diversidad de proyectos, por ejemplo:

  • Diseño social: manual práctico. Una recopilación sobre los puntos más importantes de cómo diseñar plataformas de comunicación e interacción que promueven el cambio social.
  • L’Hurt de Carmen, una granja orgánica que necesita mejorar sus instalaciones, te invita a participar como cofinanciadores, como voluntarios, etc. Es un proyecto de España, lugar de origen de esta red social.
Es evidente cómo este modelo de código abierto, recurre a lo social y utiliza Internet como campo fértil para cultivar y crecer. Los beneficios que los agentes culturales obtienen de este modelo son claros:

  • se liberan de intermediarios, que en muchos casos encarecen el producto final, y que a pesar de que en algún tiempo fueron fundamentales en la cadena de comercialización, deben reinventar su papel para no quedar obsoletos;
  • la transmisión de la cultura oral de nuestros antecesores, retoma sus orígenes, pero a la vez queda registrada, con “costo casi cero”;
  • se puede formar parte de algo más grande, porque no hay nada más satisfactorio que colaborar y que nuestro trabajo sea reconocido. Como ejemplo, podríamos citar, nuestra fotografía como plano de una película reconocida.
  • nuestra creación se enriquece con el aporte del resto. ¿Quién no ha pedido a un colega que lea un escrito para saber qué opinión le merece o qué mejoraría?
  • los tiempos de producción se acortan al trabajar de forma organizada por supuesto, todos al mismo tiempo y con un mismo objetivo, desde lo que se conoce.

En síntesis, el circuito permanece abierto, las nuevas ideas afloran y se sustenta gracias a las licencias libres. Podemos afirma que la trasmisión de la cultura sigue viva en cada bit que circula por Internet.